lunes, 21 de mayo de 2007

Hystericman

De chiquito a veces le encantaba ver La Mujer Maravilla; a veces no. A veces La Mujer Biónica; a veces no. A veces insistía hoooooras hasta que su mamá le ponía esos dibujitos en la TV y cuando por fin lo conseguía… apagaba el televisor y decía entre chillidos: “¡Ahora no quiero!”.
Hay pruebas irrefutables de que Hystericman existe y no es un invento. Hace ya muchos años Freud (léase Froid) inventó una palabra con la que los hombres iban a empezar a torturarnos: ¡Sos una histérica!, gritaban ante la mínima pavadita. Pues bien, ahora los histéricos son ellos. Hystericman vive, respira y camina por la calle. Es ese que está siempre ahí, a punto caramelo justo para comérselo hasta que ¡puf! Vuelve a desaparecer. Dice que sí pero que no, que no pero que sí, un poco pero no tanto, mmm… si… mmm… no se… mmm… vemos qué onda, te invita a tomar algo pero nunca concreta, pasa un fin de semana con vos y al otro ni siquiera te contesta los cinco mensajes que le dejás en el celular, viene cuando quiere, se va cuando se le canta, es confuso, contradictorio y te adora y te ignora en idénticas proporciones. Nunca te agarra del todo y nunca te suelta del todo, por las dudas.
Para colmo, tiene la capacidad de mutar con lo cual no es fácil identificarlo a simple vista aunque después de dos o tres conversaciones, una ya puede dar un diagnóstico más que acertado; ese bombón que viene caminando hacia nosotras con esa sonrisa que nos mata es un Hystericman con todas las de la ley. Como muestra, dos casos REALES, estudiados y analizados hasta el hartazgo:

EL CASO JUAN
Se conocen, por ejemplo, en el trabajo. Él la mira, la mira y la mira. Un día, por fin, él le dice que le gustaría ir a tomar un café y ella dice que sí. Intercambian teléfonos. Él no la llama. Pasan dos semanas. Vuelven a verse. Él se excusa: sí, ya sé, te juro que pensé en llamarte pero… ella dice que no importa, que todo bien. Él le dice que le gustaría tomar un café con ella. Ella le dice que ya le dijo que sí. Pasa una semana más. Ella se aburre un poquito y le escribe un mail (es moderno y menos invasivo que un llamado). Él no contesta. A la semana se vuelven a ver. Él le dice qué linda que estás, me encantás, cómo me gustaría ir a tomar algo con vos. Ella, que a esta altura sospecha que el sufre pérdidas repentinas de la memoria, le recuerda que ya le dijo que sí. Pasan otras dos semanas. Ella lo llama, él le dice que está ocupado y que después la llamará. Pasa otra semana. Ya estamos pasando el mes y medio… ¡más de un mes y medio por una ínfima tacita de café! Finalmente suena el teléfono en la casa de ella, ella atiende y es él: Hola, cómo estás, etc, etc, etc. Ella, agenda en mano, está con toda la semana a la vista para concretar la bendita cita. Tres segundos antes de cortar él dice: “Bueno, a ver cuándo vamos a tomar un café”. Ella abre los ojos enormemente aunque él no la ve por el tubo del teléfono pensando seriamente en descuartizarlo. Ya no le puede hacer las cosas más fáciles, así que se decide por el sincero: “ya te dije que cuando quieras”. Juan, desorientado ante semejante claridad, titubea, tiembla y tartamudea. Aclara la voz, tose y dice: “Ok… te llamo y arreglamos”. Silencio. Tu-tu-tu.

EL CASO X
Tuvieron una historia hace un tiempo atrás. Dejaron de verse. De pronto, ups, te lo volvés a encontrar. X parece rendido a tus pies, se pone nervioso, se la pasa halagándote: que estás hermosa, que qué lindo te queda el pelo, que qué divinos esos pantalones. Te persigue, se acerca, te mira la boca mientras te habla. Su frase predilecta es: “A nosotros nos quedó una cuenta pendiente”. Te la repite cada vez que se ven, te llama para decírtela, te la deja grabada en el contestador, te la manda a decir por los conocidos en común, pero nunca se decide. Un día tomás coraje, tomás de más, tomás un taxi y te vas a buscarlo. Lo mirás y le decís: “Ok, cerremos esta historia… Concretemos de una vez…”. Ahí Hystericman se pone verde cual Increíble Hulk, recula, retrocede y empieza con una cantidad de excusas incomprensibles: mmm… si… mmm… no… mmm… no sé… no puedo/no debo/no quiero, sos maravillosa, me volvés loco, sos inteligente, linda y buena… pero NO. Lo mirás con furia y te das media vuelta para irte. Desaparecés un tiempo, hasta que X vuelve a la carga… Te llama, se ven, se dejan de ver, te busca, te ignora, te vuelve a llamar… y así por los siglos de los siglos… Amén.
Hystericman ama que lo amen. Y la realidad, mal que te pese es que contra él no puede ni la Kriptonita ni los villanos ni las cruces… lo único que realmente logra derribarlo (¡avivate nena!) es que de una vez por todas dejes de mirarlo. Sólo ahí, Hystericman se desintegra y desaparece para siempre.
Histerio Tipos - Claudia Morales.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Oigaaaaaa!

le tengo fotolog pasé, postee, y siga!

Beso loco!

www.fotolog.com/aquivick

rocha dijo...

ay ay...porque tenemos esa mania de analizarlo todo...solo para deprimirnos mas y darnos cuenta que todos son sacados de manual..tan predecibles y aburridos...o no...o es lo q nos gusta??

"Quiero afeitar al che" y bañarlo, ponerle perfume, gel (puaj), depilarlo (inclusive), vestirlo de gala, comprarle zapatos caros...

Le tenias unas ganas hace rato a ese texto...lo se!!!

Anónimo dijo...

jajajajjaa

grosa noche de confesiones niña rocío, están buenas esos momentos de catársis..

y si.. lo admití con vos, pero principalmente conmigo misma eso del che... y bueh, será cuestión de adaptación o de celibato eterno! jajaja

amén!

beso!

Me and Mini Me dijo...

Nadie dice que Histericman, puede tener miedo también...

Miedo a que?
No se...es amplia la rta.

Es como explicar por que la Kryptonita le hace mal a Superman.

Beso!

rocha dijo...

toy enferma!!!
vengame a visitar...mirar tele ya no da para mas...y eso q no paso ni un dia!!
besos

Anónimo dijo...

ME ENCANTO EL CASO X NO PUEDE SER TAN IGUAL A MI HISTORIA CON JLOOR!! JAJA TE JURO QUE LO LEIA Y REMEMORABA LO ACONTECIDO... BESOS TE AMO AMIGA!

Diseño y Planificación Comunicacional dijo...

A Histericman lo encuentro siempre en mi habitación.
A veces se convierte en mí.

Suerte

rocha dijo...

flor se prende a la comilona del viernes!!!

me falta confirmar carola

besinhos