viernes, 11 de mayo de 2007

09.05.07

El 09/05 fue un día fantástico.
Comencé sin muchas expectativas, porque hace 7 años que el 09/05 es garrón.
Pero esta vez me propuse (y el universo parece conspiró a mi favor) pasarla bien.
Eran las 17.05 más o menos, cuando llegó Luchi, y bueno, nos pusimos un poco al día, y la vi llegar como muy sonriente (más de lo normal) algo sospechaba.. Algo tenía que ver conmigo, porque, si bien Luchi es re alegre, no es de las egoístas que se pasean felices con la sonrisa de oreja a oreja si vos estás medio hecha conch.. Y en el comienzo del mate me dice: "Cerrá los ojos que tengo algo para vos..." Chann!! pensé yo, y le dije "Yo a vos te tengo miedo!" Porque es de esas personas que se acuerdan más que vos de las cosas que decís, especialmente de cosas que manifestaste querías, vos ya te olvidaste y ahí aparece ella, con el objeto en cuestión.. Efectivamente.
Después de rompernos el alma (y nada más que el alma) por encontrar el libro de Eduardo Gudiño K. por todas las libererías de la city, buscamos en la güeb, ya no sabíamos qué hacer, esperar a que viniera Lucía de Regina y que *justo* se acordara de traer el libro era medio loco..
Así que la Peluca me sorprendió con el libro en sus manos, y era para mi!! Le propuse leerlo y devolvérselo, me dijo que no, le dije: "bueno que sea de las dos" jajaja y también me dijo que no..
Fue re felíz ese momento.. casi se me pianta un lagrimón, porque me apasioné con la historia a partir de un fragmento, nunca me había pasado.. Lo leí en 2 noches, con una ansiedad tremenda, y con la bronca que siempre *siempre* tengo cuando un libro que me encanta se termina...
Para completar el día, fui con Ro a escuchar un Concierto de Cámara.. tenían un muy lindo programa que prometía Piazzolla en el final.. Llegamos 15 minutos tarde, eso me molesta, pero en principio fue mi culpa, porque no se de dónde saqué que arrancaba a las 21.30. No importó.
Cuando terminó, nos fuimos rapidísimo, por varias razones, la primera es que hacía un frío tremendo (y ahí es donde sin decirnos nada con Rocío nos puteamos por no haber sacado el carnet) por otro lado, a mi me da esa cosa de transporte cada vez que voy al teatro y salgo con una descarga emocional muy poderosa y una velocidad digna de Fórmula uno.
Ahora voy a transcribir una parte del libro, que me pareció brillante:
"- Sabés todo sin mirar siquiera -comentó como quejándose.
- Yo no sé nada. Me doy cuenta que es distinto.
Se daba cuenta, que era distinto. Darse cuenta es distinto que saber. Saben los que estudian, se dan cuenta los que no estudian. Para saber hace falta estudiar, para darse cuenta no hace falta estudiar. Agarrá los libros que no muerden. No morderán pero es como si te cambiaran los dientes verdaderos por una linda y reluciente dentadura postiza. Quiero decir que darse cuenta es como morder algo con los propios dientes, date cuenta. Date cuenta de lo que es darse cuenta: darse cuenta es tener dientes y sentir las cosas dulces, agrias o amargas en el filo de los dientes. Saber por los libros, en cambio, es como morder con una dentadura postiza. ¿Y qué se siente con una dentadura postiza, decime? Con los dientes verdaderos una no sabrá de qué se da cuenta pero se da cuenta. Los que han leído muchos libros saben tanto que no pueden darse cuenta. No se dan cuenta ni siquiera de que no se dan cuenta de nada. Y tan contentos porque están convencidos de que saber es mejor que darse cuenta. Yo no."
Eduardo Gudiño Kieffer.
Será por eso que la quiero tanto. Pg. 169

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