viernes, 24 de octubre de 2008

oah!!

quiero ir a la playa.


quiero ver el mar! yo qué se, respirar la sal. aunque haya viento, y haga frío. no me interesa.


no reniego ni un poco del lugar donde vivo, justamente porque es donde quiero estar. y es absolutamente hermoso. pero no se si por mi condición de mujer (aparentemente insatisfecha, siempre) es como que se hace necesario de vez en cuando, jugar un poco con los opuestos.


igual, está buenísimo vivir en la villa, se trata de un pueblo de 15.000 habitantes, donde hacemos uso del término *pueblo*, todo el tiempo, y me encanta! "nos encontramos en el pueblo?"; "en un rato bajo al pueblo.." y cosas así. es poético.


conozco a mucha gente, especialmente después de este invierno, estuve trabajando en la vidriera más vidriera de toda la villa, el centro de esquí. pasa todo, mal. (y pasan todos)


si bien mucha gente va por la temporada, otra tanta afinca por un tiempo (como yo). está bueno.


siempre hay cosas para hacer, no al nivel de buenos aires, por supuesto. me refiero a juntarnos a comer continuamente (así estamos...) y mates, pelis, ahora arranca la temporada de lago a pleno, así que ando entusiasmada. también tengo pensado arrancar yoga, el abanico de posibilidades amplísimo.


contras? ok. en invierno: los desplazamientos, la cantidad de puteadas que puedo llegar a tirar por minuto es asombrosa. abrir los ojos muy temprano, mirar por la ventana y ver tortones de nieve es muy lindo en una película o en vacaciones, pero saber que tenés que caminar 20 cuadras con nieve hasta el orto es desgastante. y días de paja aun mayor, llamo un taxi y qué me dice? que es tanta la nieve que no puede entrar con el auto... qué me queda?! salir caminando quince minutos antes, sabiendo que me voy a caer/empapar. por más ropa que te pongas (tardas 10 minutos en desencillar cuando llegas a cualquier lado..) no te digo que pasas frío, pero te mojas y fuiste. de verdad.


y salgo caminando y pregunto en voz alta.. "disculpame, el tema este de la HUELLA para distinguir la ruta de la banquina... no funciona?" y obvio, nadie me contesta.. porque nadie camina TAN temprano! y puteo a las máquinas y al discapacitado mental del intendente.


y si vivis (como yo, todo el invierno) en la loma del ojete, niiiii se te vaya a ocurrir quedarte sin cigarrillos, sin crédito en el celular.. porque la sensación es bastante similar al paro cardio-respiratorio.


OLVIDATE, vos, mujer de apelar a tus recursos clásicos, plancharte el pelo, maquillarte, ponerte una linda pollera, tacos, una pashmina de lo más canchera. NO. durante todo el invierno, hacete a la idea de ser lo más parecido a un teletubbie, nadie va a distinguir si engordaste ;), porque es TANTA la ropa que tenés puesta... calzas térmicas + jean (o pantalón de esquí, directo..), remera térmica + polar (en el mejor de los casos) + campera doble (en mi caso) ultra re mil goretex bla... medias térmicas + botas de nieve mamu!! no usas otra cosa!! archivá las botas de cuero, los stilettos, las converse.. todooo!! y obvio: gorro (los de pompón hicieron furor.. ;)) + bufanda *gruesa* + guantes. ah! guardá todas tus lindas carteritas, bolsitos y morrales. abrí la mochila, y que sea impermeable y acostumbrate a tener una joroba todo el invierno.



pero bueno, es divertido. de verdad.. cuesta acostumbrarse una vez que pasa el invierno a "mostrar piel" jaja. es como raro andar liviano de abrigos.


yo me reí mucho todo el invierno, conocí mucha gente, comí mucho (cosas riquísimas, los beneficios del rubro!) "me curtí" en materia de frío, frío de verdad.


el balance es ultra mil positivo.



se acerca la vuelta!


=)

1 comentario:

rocha dijo...

yo también quiero playa.
y un cuerpo nuevo...plis