
Imagino que me va a abrir la puerta, invitándome con mi comida preferida.
Que me va a contar sus tiempos de músico y me va a decir que el no quería ser profesor de piano, él quería tocar el bandoneón..
Hablaremos de recetas mágicas, de historias y de cuentos con puertas ruidosas, de lluvias y amores que escapan, con mayordomos de voz gruesa y cadenas que se escuchan de madrugada.
A veces me olvido que mi abuelo murió, y lo recuerdo vivo y lo sueño despierto.
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